Siempre llega, aunque no se pida ni se quiera, el momento de lucidez... Ese momento de autocrítica, de exámen, que aún sabiendo las respuestas estás segura de suspender. Y se recibe el suspenso con carita de inocente, de yo no fui, no quería..., pero pequé! Lástima de profe que exija más esfuerzos, más dedicación y disciplina, así no caeríamos una y otra vez en la desidia, la chuleta, el cambiazo y el SUSPENSO!!!
He llegado a la conclusión de que sólo repitiendo y repitiendo se aprende (aunque sepas la lección da igual, repetir es adictivo).
El profesional especialista dirá "obsesiva-compulsiva", mi respuesta será "vicio"...
Y es que al final la lucidez sólo brilla después de...
Y es que al final lo importante es la compulsión, el empezar, el sentir, el vibrar... Y después de tanta repetición, pues ya sabes-conoces, es más, tienes un MASTER en lucidez y recuperación...
Entonces lo que falta es aprender a seleccionar recuerdos, la memoria selectiva sí; apartar lo malo y guardar lo bueno... La recuperación resulta rápida, vaale con breves y puntuales recaídas, pero sobre todo se aprende a dejar, a permitir mejor dicho, que mente tome las riendas mientras corazón se duele. Y lo más importante de todo es rodearse de mujeres-hembras con las que compartir, despotricar, llorar y reir desde el vientre..., con lucidez por supuesto!!!